Componer coreográficamente es también reconocer las posibles relaciones que, en el trayecto espacial, los cuerpos que producen forma-movimiento son capaces de generar. Al reconocer estas relaciones que son producto del cruce de esos trayectos espaciales y las distintas traducciones que los cuerpos hacen de la forma-movimiento, una nueva capa de información sensorial (visual, audible) aparece a los ojos del coreógrafo. Coreografiar entonces es el reconocimiento de esas relaciones y su organización voluntaria, en una combinación de energía, espacio y tiempo.
Dirección e instalación escenográfica: Ernesto Ortiz
Artículo en Revista 3D joints:
https://lasospechaperpetua.wordpress.com/2020/11/29/real-time-composition-contemporaneity-and-somatic-awareness-in-the-work-of-the-ecuadorian-choreographer-ernesto-ortiz/?fbclid=IwAR1g1yByJe29qclJY3TKx-MgCAt-91G7bywHuQ4sOVf1V42G4jpgQ1RCmIU#more-2446
Intérpretes/creadores: Andrés Jaramillo, Andrés Ordóñez, Ernesto Ortiz, Synnove Urgiléz, Verónica Farfán, Ximena Parra
Música: Daniel López, Marcelo Villacís